Queremos simular los sonidos de una tormenta desde las primeras gotas hasta que cese el chaparrón.

Nos colocamos en círculo. La persona que va a dirigir la tormenta también se tiene que colocar en el círculo. Empieza produciendo los sonidos del aire con un suave frotar de manos. Muy importante tener en cuenta que sólo podremos iniciar el sonido si la persona que está a nuestra derecha ya lo ha hecho. Irá “in crescendo” al estilo ola.

Llegan las primeras gotas que reproducimos haciendo pitos con los dedos. Cuidado para no adelantarnos. Todos los sonidos tienen que ir entrando poco a poco. Será la suma de todas las personas, una a una, como hemos dicho anteriormente esperando a que produzca el sonido la persona que está a nuestra derecha.

El temporal va creciendo, entran las palmadas, luego golpeamos con las manos en las piernas; sigue aumentando la fuerza y para ello golpeamos también con los pies. Llegamos al punto más alto con estruendo total de pies y manos para ir después descendiendo de la misma forma escalonada con la que fue llegando la tormenta.

En círculo, esperando a que abandone el movimiento primero la persona que tenemos a la derecha. Cesan poco a poco los sonidos hasta sentir la calma tras la lluvia y así sentiremos que nos envuelve aquello tan romántico que decían en la canción de Love Story: “Que tras la lluvia de verano salga el sol y el pavimento adquiera un brillo de charol…”

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